¿Qué esperamos de la disciplina del diseño para los próximos años?. Por Óscar Rivadeneira

Por diversas razones, el Diseño como carrera ha sufrido un estancamiento en su desarrollo disciplinario, producto de la incorporación excesiva de la tecnología en sus procesos, al punto de perder la sensibilidad creativa propia del ser humano. Debemos ser honestos y darnos cuenta que dentro de la formación profesional de diseñadores, la mayor preocupación ha sido la incorporación tecnológica a través de los avances que ha experimentado la computación en esta materia, sin embargo, no deja ser una herramienta de alto perfeccionamiento en relación al desarrollo visual de alternativas de diseño, pero debemos estar muy claros que para llegar a la tan ansiada alternativa final, el estudiante de diseño así como el profesional de esta disciplina, no puede dejar de lado la potencialidad con la que cuenta en uno de los más complejos y perfectos músculos con la que fuimos dotados el cerebro, este músculo a diferencia de otros que posee el cuerpo humano, alberga una serie potencialidades neuronales que producen en el hombre cambios increíbles y que no conocemos mucho, pero si no lo ejercitamos,  como ocurre en el uso excesivo de la computación, si no le damos trabajo, se va debilitando poco a poco, y así cuando llega el momento en que lo necesitamos nos damos cuenta que ha perdido frescura, agilidad, capacidad… sin duda esto también ocurre con la creatividad. Se ha atrofiado por falta de uso.                Esta reflexión nos lleva a un terreno en el cual debemos tratar de reencauzar la formación profesional hacia un camino que nos pueda brindar  seguridad, que las soluciones de diseño realmente produzcan  un efecto positivo en el crecimiento del ser humano. Sobre la base de esta consideración, el diseño como disciplina debe considerar dentro de su formación (siendo posible que existan universidades que estén trabajando sobre la base del desarrollo neuronal y que tengan incluida la disciplina del diseño), una mirada científica, investigativa, interdisciplinaria y sistémica en función del logro de futuras alternativas que aporte valor al desarrollo  social.

El párrafo anterior nos conduce a un camino que va ser muy difícil de evitar si deseamos que el Diseño como disciplina siga siendo parte del desarrollo humano, el peligro al cual estamos expuestos hoy en día es precisamente a no ser valorados por el contexto social,  producto de no ver esta disciplina como un aporte sino más bien como un “oficio tecnológico” que a la larga cualquier persona con buenos computadores y software de última generación puede hacer lo mismo que hace un profesional del diseño con cinco años de estudio. Producto de este juicio, instituciones de educación superior a nivel latinoamericano optan por cerrar escuelas de diseño, siendo un panorama no muy alentador para los que aman y reconocen la importancia de esta disciplina. En consideración a esta situación, tenemos que hacer un cambio, estableciendo en primera instancia que el Diseño dejó hace muchos años de ser un “oficio”, hoy estamos hablando de una carrera profesional, pero además es una comprobada disciplina que pertenece al mundo de las Ciencias Sociales. Con este primer criterio el cuál se va a tratar de justificar en el transcurso de este texto, la Disciplina Social del Diseño asume un sitial distinto y cobra una relevancia, porque sin problema alguno debiese estar en la misma línea que la sociología, la sicología, la educación, la economía entre otras disciplinas de las ciencias sociales ya que todas las mencionadas en conjunto con el Diseño de manera interdisciplinaria logran aportar al desarrollo del hombre, cada una de ellas dependen entre sí y es el Diseño el que facilita la integración de ellas en una gran cantidad de alternativas y propuestas finales, el diseño es integrador, siempre lo ha sido pero de manera inconsciente y por ende no valorada. Pero no podemos seguir viviendo en la inconciencia, debemos demostrar con evidencias formativas que el diseño es el medio mediante el cual se puede llegar a soluciones sociales con mayor precisión de efectividad, es decir empezar hablar del Diseño Efectivo.

 

El Diseño, una disciplina que tributa  a las Ciencias Sociales…

 

Tenemos que situarnos en un contexto que es prioritario para poder entender porque  al Diseño como una disciplina Social. El Diseño, nace, se desarrolla y va a permanecer en el tiempo mientras sirva para mejorar la calidad de vida del hombre, ese es el gran objetivo y el fin último. Según la RAE, define Ciencias Sociales como: una denominación genérica para aquellas disciplinas o campos del saber que reclaman para sí mismas la condición de ciencias, que analizan y tratan distintos aspectos de los grupos sociales y de los seres humanos en sociedad, y se ocupan tanto de sus manifestaciones materiales como de las inmateriales. En consideración a la definición presentada, no cabe ninguna duda que el Diseño junto con todas sus especialidad pertenecen a esta rama científica y por ende debe ser capaz de ir evolucionando a medida que evoluciona el hombre y la sociedad en la que se desarrolla, situación que no ha sido así producto de que se le ha encasillado malamente como una herramienta de la administración de empresas, específicamente en el área de la publicidad y el marketing, esta situación no debería continuar, esta debería trascender hacia un estadio superior en el cuál el diseño se consolide como una disciplina que necesariamente trabaje de manera sistémica, interdisciplinariamente y transdisciplinariamente en un plano horizontal con otras disciplinas de la misma línea científica.

Aunque suene muy extraño este lenguaje en lo referente al mundo conocido del diseño, es de lo que hoy según los nuevos paradigmas mundiales que se mueven en la sociedad se deben comenzar a incorporar si se desea que el diseño se acentúe en la sociedad moderna y globalizada en la que nos encontramos.

A partir de lo planteado, en los párrafos anteriores, es bueno recordar que se entiende por Diseño y al menos así los define una revista electrónica de la especialidad Arquigráfico: El Diseño  es  la planificación y realización de objetos y ambientes para uso y estancias de las personas así como de procesos y programas de actividades humanas.

No es fácil encontrar una clara definición del concepto como disciplina ya que también se utiliza el “diseño” para acompañar otras disciplinas manteniendo la misma esencia y significado, por ejemplo el mundo de la educación habla de Diseño Curricular que tiene directa relación al reordenamiento y planificación de las asignaturas bajo un modelo de gestión para el logro de los objetivos de aprendizaje, en palabras simples, en todo momento que se aplique el concepto diseño está comprometido el hombre como especie.

 

La evolución del diseño

 

Uno de los grandes problemas que han vivido las ciencias sociales es su poco reconocimiento por sus pares de las ciencias exactas, porque las consideran poco precisas y con incoherencias en sus resultados, las muestras no pueden ser muy extensas, por lo tanto sus resultados son cuestionables. Es posible que se tenga algún grado de razón, pero por otro lado las ciencias sociales han experimentado un gran desarrollo en los últimos años, se acerca a una mayor precisión en sus resultados. Hay que recordar que  esta ciencia trabaja con un “producto” de la más amplia complejidad…el hombre.

En consideración a lo expuesto, los expertos de esta disciplina científica ( las ciencia sociales ) se han preocupado por precisar mayormente sus propuestas e intervenciones, desarrollando muestras de carácter mixta, por ejemplo cualitativas/cuantitativas para dar mayor confiabilidad a los resultados, por otro lado se ha demostrado que aplicar las ciencias exactas a una situación inherentemente social, no ha tenido los resultados esperados, porque el hombre no se maneja sobre estándares exactos de conducta. Esta ha sido una de las grandes debilidades del mundo de la educación cuando se trata de manejar o administrar bajo los principios ingenieriles de las ciencias exactas y matemáticas porque los cálculos teóricos pueden dar un resultados pero en la práctica hay una serie de variables que no se pueden detectar excepto  cuando estos ocurren y por lo tanto afecta todo lo planificado provocando grande vacíos en los procesos de aprendizaje. Sobre la base de este mismo ejemplo están expuestas las mayoría de las disciplinas de las Ciencias Sociales incluyendo el Diseño y es una de las razones del por qué se supone que depende tanto del área de la Ingeniería o la Administración de empresas, es más, el Marketing no funcionaría o no existiría si no cuenta con el aporte del Diseño, en eso deseamos ser muy específicos.

Debemos estar claros que no se puede quedar sólo en el discurso e identificar las debilidades de una disciplina que no ha crecido al mismo nivel que las exigencias de una sociedad moderna, pero en relación a los acontecimientos, un grupo de expertos especialistas de distintas áreas de las Ciencias Sociales han dilucidado el aporte científico de cómo dar sustento a los procesos y desarrollo de las distintas alternativas en la que se involucra al hombre, lograr una mayor precisión en los resultados esperados, logrando objetivos de intervención más eficientes para que el hombre pueda desarrollar con mayor eficiencia sus competencias para enfrentar la vida, en virtud de esta premisa es que ha nacido la NEUROCIENCIA, como una alternativa que le brinda fundamento a los resultados de las Ciencias Sociales.

Es  natural preguntarse a que nos referimos y que son las Neurociencias, para poder despejar algunas dudas debemos ir a las definiciones expuestas por aquellos expertos que llevan ya un buen tiempo trabajando en esta materia:

 

  1. El término neurociencias según Álvarez y Trápaga (2005), “agrupa a diferentes disciplinas que tienen como compromiso básico conocer el funcionamiento del cerebro”.

 

  1. La neurociencia – según Salas Silva (2003) “no debe ser considerada como una disciplina, sino que es el conjunto de ciencias cuyo sujeto de investigación es el sistema nervioso con particular interés en cómo la actividad del cerebro, se relaciona con la conducta y el aprendizaje”.

 

  1. Para Beiras (1998), “la expresión neurociencias hace referencia a campos científicos y áreas de conocimiento diversas, que, bajo distintas perspectivas de enfoque, abordan los niveles de conocimiento vigentes sobre el sistema nervioso. Se hace neurociencia desde perspectivas totalmente básicas, como la propia de la Biología Molecular, y también desde los niveles propios de las Ciencias Sociales. La neurociencia representa la suma de esos enfoques”.

 

Algunos puntos para considerar a partir de las definiciones, las Neurociencias es una propuesta científica que lleva ya algunos años en su desarrollo, en especial por científicos y especialistas del cerebro humano, la mayor preocupación y objetivos de esta, es el poder comprender el funcionamiento de las áreas del cerebro.

A medida que ha pasado el tiempo, las Neurociencias han ido profundizando en sus investigaciones logrando interesantes aportes en cuanto a la especificidad en la detección de ciertas áreas del cerebro que sin duda alguna han ayudado a  comprender  con mayor exactitud las necesidades y ciertas conductas  del hombre. Lo  que también es interesante destacar tiene relación con la necesidad de agrupar distintas disciplinas que tienen relación con el funcionamiento del cerebro humano y no cabe duda que el Diseño es una de las disciplinas que durante años ha utilizados áreas del cerebro para el logro de los objetivos comunicacionales, sin conocer que existía esta tendencia neurocientífica que ahora guía  los procesos con mayor precisión.

Por lo tanto, estamos en presencia de un proceso científico unificador entre la ciencias exactas o duras y las ciencias sociales, esta “unión” tiene una lógica ya que el hombre es un ser  perfectamente integrado y sus acciones responden a estímulos biológicos, neurológicos y estímulos a partir del contexto en el que se encuentra, es un proceso sistémico que vive el hombre a cada segundo mientras este cuente con vida en este mundo.

Esta nueva visión indudablemente está provocando una revolución en todo lo que tiene relación con las ciencias sociales o con  aquellas disciplinas que trabajan con el hombre, por esta razón que  ha medida que las neurociencias profundizan en el cerebro humano, aparecen una serie de intervenciones en distintas disciplinas que han acogido los resultados investigativos para poder mejorar sus procesos y resultados y entre ellas se encuentra el Diseño que está evolucionando a lo que se está conociendo como el NEURODISEÑO.

En consideración a esta realidad y ante la imposibilidad de no hacernos cargo de este inevitable cambio, algunos especialistas chilenos se reunieron para poder tratar de dar forma y sentido a lo que está naciendo en cuanto al Neurodiseño, poder entender o tratar de entender esta tendencia para poder aplicarla es prioritario, por esta razón Carlos Garrido, Magister en Educación y especialista en neurociencia, asumió el reto de buscar una fundamentación científica a partir de la disciplina del diseño, llegando al siguiente resultado científico:

 

Neurodiseño; “Diseñando el producto científico para el desarrollo humano.” [1]

El diseño como disciplina científica al igual que otras disciplinas ha tenido un fuerte impacto tecnológico, pues ha modificado  las herramientas y  métodos de ésta, llevando a la configuración de nuevas habilidades por parte de sus ejecutores.

Según Royo (2004) el diseño va co-evolucionando con las tecnologías replanteando sus  conceptos y herramientas, pues depende de las tecnologías para  desarrollar un lenguaje capaz de impactar en las diferentes dimensiones.[2] Pese a este auspicioso  escenario  estas tecnologías no han impactado en  la innovación y en la creación de nuevas ideas en el  diseño,  pues se han convertido en métodos repetitivos y herramientas de fácil manejo, más que en el desarrollo mismo de la disciplina, limitando el proceso creativo, pues lo mecaniza y restringe la incorporación de nuevos conocimientos  y el desarrollo del capital humano como  solución a los grandes problemas del diseño. (Sosa, 2007).

Ante esta realidad y considerando los grandes cambios científicos que afectan las metodologías y concepciones de enfrentar los problemas es que se  hace necesario entender el proceso creativo como un proceso cognitivo que se enmarca en habilidades propias del desarrollo humano. Es aquí donde la Neurociencia nos permite entender desde la individualidad el comportamiento de nuestra esencia humana desde un enfoque sistémico e integrador, permitiendo así unificar la inmensidad de conocimiento del Sistema Nervioso y sus alcances desde el  nivel molecular hasta el social (Corsi ,2004).[3]     

En este nuevo enfoque se debe asumir el diseño como una actividad proyectiva centrada en las necesidades del usuario (Enfoque de Diseño centrado en usuario. DCU)  propiciando la mejora del desarrollo humano del usuario y no solo en el beneficio económico centrado en el enfoque de mercadotecnia.

Si consideramos que desde  los últimos 25 años se ha comprendido más del cerebro que en toda la humanidad, resulta necesario asumir la complejidad de la Neurociencia. Debido a esto es que sus estudios han tenido que especializarse en diferentes ciencias auxiliares como la Neurociencia social, emocional, educacional y cognitiva, siendo esta última la que más ha incorporado elementos aclaratorios al diseño, pues se ha encargado  del estudio neurofisiológico de la mente contemplando  temáticas tales  como la percepción y los procesos cognitivos como el lenguaje, el aprendizaje y la memoria.[4] Tales procesos han podido ser localizados y cuantificados gracias  las tecnologías de Neuroimagen masificadas a finales del siglo pasado, permitiendo en vivo una fotografía parcial de los pensamientos y las estructuras asociadas a estos.

Al analizar el enfoque DCU, en donde el usuario  se asume desde una perspectiva ontogénica y potencializadora, ha surgido la demanda de incorporar el conocimiento neurocientífico para reorientar elementos teóricos y metodológicos útiles para el diseño tomando como punto de inicio  la comprensión biológica, pues la comprensión de la mente del usuario y el aprendizaje de este está sujeto a las experiencias vividas las cuales son codificadas en circuitos neuronales específicos que se hacen necesario entender para así diseñar soluciones en función al sustrato neurológicos del usuario y su beneficio humano.

Ante esta situación se converge la Neurociencia y el Diseño dando origen a  nuevo paradigma transhumanista para explicar el comportamiento del usuario denominado Neurodiseño, considerada como:

 

“Disciplina científica estratégica orientada al estudio del usuario a partir de los aportes neurocientíficos, permitiendo al diseño de experiencias optimizar el producto de manera ergonómica, y desarrolladora en miras del bienestar humano”.

 

Si bien algunos autores han considerado el neurodiseño como parte de diseño gráfico es  pertinente considerar la redundancia de muchos conceptos que hacen alusión a  “neuro”, pues le dan mayor seriedad y cientificidad a la disciplina, sin embargo, no es conveniente caer en esta suerte de Neurofilía, pues dificulta el flujo de información entre sus colaboradores limitando muchas veces la transdisciplina como tal.

Para clarificar este punto es preciso considerar algunas definiciones  simplistas de neurodiseño en donde una idea científica inicial es generalizada, como la intencionalidad de estimular áreas específicas del cerebro, situación asumida con el diseño de impacto específico, por ejemplo, bien sabido es la idea que la evolución de nuestro cerebro es el resultado de un complejo proceso evolutivo que  trae consigo etapas específicas asociadas a  ciertos  estímulos, esto han  seguido latentes en nuestra estructura cerebral tal como lo plantea  la teoría de MacLean de los tres cerebros, el cual nos recuerda el cerebro primitivo o reptiliano en donde los estímulos son de supervivencia (alimentación, sexo, etc.), sobre estas estructuras está el cerebro mamífero o límbico en donde se procesan las emociones y por último está el cerebro humanoide o cortical considerado la neocorteza, el cual asume funciones racionales, al entender esto muchos han pretendido generar estímulos de impacto a “cada cerebro” situación locacionista que tiene una lógica aparente pero que ante los últimos aportes teóricos son considerados una distorsión  generalizada, ante esto debemos considerar por un lado la individualidad propia del ser humano  y el carácter holístico de nuestro cerebro, lo cual invalidad la idea de una receta de éxito universal. Es decir, diseñar de manera holística pues se parte de la premisa que la percepción presentan una variación cualitativa personal debido a su contexto educacional y experiencial.

Considerando que el producto de diseño está orientado al aprendizaje del usuario es necesario comprender que el aprendizaje está sujeto a numerosos estímulos. La atención sostenida presenta una alta demanda energética, dicho de otro modo, nuestro cerebro nos engaña constantemente y nos hace creer en falsas verdades asumiendo paradigmas  que se arraigan en nuestros modelos mentales, ante esto como educadores está la constante interrogante de como optimizar el mensaje de manera de hacer más significativo el  producto del diseño, en nuestro caso la planificación o herramientas didácticas a utilizar en el aula. Para esto es importante por un lado considerar que el diseño tiende al cambio, es decir, gracias a su carácter motivacional (Klineberg, 1947), ya que  permite el cambio comportamental de los usuarios a nivel individual y social, tributando con ello a la Neuroplasticidad propia de nuestra especie.

         Para optimizar el producto científico de diseño es necesario establecer el concepto de comunicación gráfica, pues  la vía de  entrada al aprendizaje son nuestros sentidos y específicamente la visión, entenderemos según el autor Jorge Buen  y bajo el acrónimo LACER la comunicación gráfica bajo ciertos principios comunes al diseño. En primer lugar  la legibilidad, entendiéndola como la capacidad de comprensión de como construimos mentalmente nuestro entorno, tomando gran interés las etapas sensoperceptivas del aprendizaje y como transformamos nuestros pensamientos en un lenguaje escrito. La atracción también resulta de vital importancia, pues toma elementos emocionales y atencionales (entendido como procesos cognitivos y no solo sensitivos)  para así lograr interés en los perceptores, es decir, elegir los estímulos adecuados de manera que sientan grato el proceso. La emoción es otro componente fundamental, pues se centra en la significancia del usuario y el valor que este le asigna al producto,  no solo en el procesamiento estético, esto considerando la importancia de los sistemas emocionales en los procesos cognitivos, pues presentan circuitos neuronales comunes. Y por último se encuentra la capacidad de síntesis, es decir como simplificamos el producto y mejoramos la expresión gráfica y con ello la comunicación de ésta.[5]

Aportes validados como la percepción y toma de decisiones, la  segregación de ciertos neurotransmisores como dopamina y oxitocina ante situaciones significativas y novedosas, la  importancia de las neuronas espejos y la capacidad de empatizar con los demás y procesar neuronalmente estímulos sin vivirlos o los factores potenciadores del entorno  asociados a las estructuras y patrones de desarrollo son claros ejemplos de aportes neurocientíficos que podrían reorientar las prácticas en diseño partiendo por el reconocimiento emocional de las personas.

Las proyecciones de diseñar en base a la neurociencias o como el cerebro aprende abre nuevas perspectivas para la enseñanza y práctica del diseño  y su carácter social, implica mejorar  los aportes teóricos, divulgación  e investigaciones comunes a partir de modelos y diseños de productos y su impacto en el usuario, de manera de generar un dialogo común y validar el conocimiento neurocientífico desde la práctica, para esto hay que considerar los tipos de evaluaciones y condiciones para desarrollar el  vínculo con el producto científico de diseño ( Neuroproducto). El diseñador debe ponerse en el lugar del usuario, es decir ser  personas empáticas con  fácil adaptación al cambio.

La Transformación del Diseño de Experiencia al Neurodiseño…

 

El comunicador visual, Jaime Valero define:  “El diseño de experiencias se basa en la identificación de los ‘momentos’ de vínculo emocional entre las personas, las marcas, y los recuerdos que producen estos momentos”.

Es interesante esta propuesta ya que considera  una solución de diseño en torno a los recuerdos, sentimientos positivos de una persona y que estos se relacionen con una marca determinada,  se podrá considerar como ejemplo lo que hoy se llama Vintage especialmente en la moda o quizás recordar algunas marcas de los ’80 que de alguna manera marcaron a una generación. A partir de esta experiencia se produce un acercamiento con la marca y esta entonces podría empezar a construir lo que se llama en administración como la FIDELIZACIÓN, sin embargo y a pesar de lo interesante de la propuesta, este diseño está limitado a las emociones en el tiempo de la  experiencia o que tan profundos han sido los sentimientos experimentados de las personas en cuestión, pero ¿qué pasa si deseamos cambiar la mala imagen que tiene un producto?, ¿que las emociones o sentimientos no sean positivos y estén asociados al fracaso?, se puede estar equivocado en torno a estas dudas, pero pareciera que se puede llegar a limitar la solución de diseño solo a aquellas emociones o sentimientos positivos. No se aprecia como pueda esta propuesta trabajar con el estado contrario de las personas en el terreno antes mencionado.

Cuando hablamos de Neurodiseño, estamos profundizando en el cerebro de manera científica y a partir de la percepción que ha desarrollado se construye una propuesta de solución que responda a una necesidad contextualizada de la persona o grupo de personas, inclusive sociedad determinada.

No cabe ninguna duda que el ser humano está conformado con sentimientos y emociones que mueven al mundo en todos sus contextos, estos pueden ser positivos o negativos y variar en cualquier momento, por lo tanto sólo actuar en torno a estas variables es altamente complejo, sin embargo es muy distinto si se detecta la necesidad de un grupo de personas la podemos canalizar de manera científica para el logro de un objetivo.  Es natural la duda de cómo lograr lo que se señala en las líneas anteriores, pues bien, vamos a tratar de explicar la metodología básica del Neurodiseño, no es única ya que dependerá de cada contexto o grupo de investigadores-diseñadores que se hagan cargo de un determinado problema a abordar:

 

Propuesta Metodológica básica del Neurodiseño…

 

  • Lo primero que hay que determinar y dejar en claro que el diseñador(a) que desee sumarse a esta iniciativa, debe considerarse un(a) profesional de terreno, es decir debe estar en contacto con el medio, dialogar con las personas, recopilar antecedentes, observación en terreno, es decir estamos hablando de un investigador social que debe aplicar la metodología de INVESTIGACIÓN-ACCIÓN, Lomax (1990) define la investigación-acción como «una intervención en la práctica profesional con la intención de ocasionar una mejora». Con este principio estamos sacando al exterior al profesional del diseño que por años se ha enclaustrado en una sala de clases, oficina o en su computador.

 

  • Lo siguiente a considerar, es el hecho que el trabajo del Neurodiseño es interdisciplinario, interdisciplinariedad a la cualidad de interdisciplinario (es decir, aquello que se lleva a cabo a partir de la puesta en práctica de varias disciplinas). El término desarrollado por el sociólogo Louis Wirtz, habría sido oficializado por primera vez en 1937, por lo tanto no estamos hablando de un concepto nuevo, pero que sin duda es de gran significancia  ya que el diseñador no tiene porqué ser sicólogo, sociólogo, ingeniero, educador o médico entre otras disciplinas, los diseñadores son profesionales que tiene competencias específicas y que depende de la información de distintas disciplinas tanto científicas como sociales para llegar a una determinada propuesta de diseño. Es posible que esta etapa le sea significativa al diseñador ya que por años ha trabajado de manera única, sin mayores relaciones investigativas con otras disciplinas, esta puede ser una de las razones del por qué las propuestas de diseño sólo pueden responder a una parte del usuario no llegando a una mayor profundización. Son muy pocas las oficinas de diseño o diseñadores que logran un producto que realmente impacte a la sociedad, cuando lo logran se puede apreciar la utilización consciente  o inconsciente de los principios investigativos de las ciencias sociales, depositadas en técnicas como el Branding o en Design Thinking, que nace al alero del Marketing.

 

Lo dos primeros puntos son importantes de considerar en esta propuesta y de alguna manera busca incorporar un nuevo paradigma en la formación profesional del diseñador, el hecho de que se de cuenta que forma parte de una disciplina científica social y que además maneja herramientas que sin duda alguna puede llevar a cambiar o transformar  pensamientos, culturas, sentimientos o emociones en torno al conocimiento neurocientífico aplicado al diseño. Es indispensable indicar que no es un proceso fácil, requiere entrega, investigación y reconocer la necesidad de poder llegar al usuario de manera más específica utilizando el conocimiento que nos entrega la ciencia en torno a como funciona nuestro complejo cerebro.

Continuando con la metodología del diseño, se suma a esta propuesta el libro “Lenguaje del Diseño Gráfico”  del diseñador chileno, José Korn Bruzzone. Es interesante poder contar con material de excelencia para poder entender el diseño como una disciplina social y por lo tanto a partir del título nos encontramos con  aspectos neuronales propios del ser humano, el diseño es un LENGUAJE y por lo tanto las soluciones deben ser tan claras como cuando una persona le dice a otra “Hola”, independiente a que esta palabra se traduzca a varios idiomas no deja de ser un saludo. Hemos sido testigos en muchas ocasiones de propuestas de diseño que están muy lejanas de lo que se debe comunicar y cuando eso ocurre, por lo general se asocia a que el Diseño es Arte…

”El diseño no esta conectado con la idea de arte ni con la idea de belleza. Está conectado con la idea de la generación de formas pragmáticas a las que se les requiere, se les exige, un resultado determinado. Cuando esta condición se cumple, cuando el resultado del diseño produce mejor calidad de vida, el diseño es seguramente bello.”[6]

 

En relación a lo señalado y en consideración al LENGUAJE DEL DISEÑO, esta disciplina entonces tienen como premisa básica producir alternativas de diseño que mejoren la calidad de vida de las personas y eso no se puede lograr de la manera tecnócrata con la cuál se esta trabajando hoy en día el diseño, se logra compenetrándose en las emociones, sentimientos, cultura y contexto de las personas para identificar el “cómo” producir o ayudar a mejorar la calidad de su vida  dentro de un determinada sociedad, por consiguientes y a modo de reforzar este punto el diseñador tiene que desarrollar las competencias científicas y sociales para llegar a un leguaje comunicacional efectivo que entregue valor, no tan sólo al producto, sino que este sea capaz de producir una mejora en el contexto en el cuál se encuentran las personas.

Los profesionales teóricos del diseño, que a través del tiempo han sido un aporte constante en la disciplina del diseño, entre los que se cuentan a José Korn, Ronald Shakespear, Ronald Kapaz, Álvaro Guillermo, Jacques Bertin, entre otros muchos más que sumarían muchas paginas en este texto, en todo su desarrollo siempre han estado trabajando con los aspectos prioritarios de la Neurociencia sin saberlo científicamente y esto tiene una explicación y radica básicamente en el hecho de que el estudio profundo de cómo funciona el cerebro  del ser humano, si bien es cierto siempre ha sido una de las grandes preocupaciones del mundo de la ciencia médica, podemos decir que en los últimos años se ha podido precisar su funcionamiento con mayor exactitud, entendiendo que queda aún mucho por explorar en relación al tema, por lo tanto el Lenguaje de la Percepción Visual del diseño que tiene que ver con el color, la forma, la línea, la textura, la tipografía y cada capitulo que detalla el libro de José están absolutamente vigentes. Al incorporar las características propias de la neurociencia logra mayor importancia en la efectividad que se espera de la propuesta y eso tiene directa relación con los últimos descubrimientos que están haciendo los científicos  especialistas en la materia y tal ha sido el desarrollo de esta especialidad científica que hoy el concepto Neurodiseño  puede transformar la disciplina.

Si bien los avances tecnológicos han modificado sustancialmente los medios y las herramientas en la práctica del diseño, los avances científicos podrían transformar los planteamientos metodológicos y teóricos de nuestra disciplina. La neurociencia abre nuevas posibilidades para conocer y comprender mejor la naturaleza de la cognición y la conducta humana y, con ello, nos brinda un acercamiento científico al usuario del diseño, quien es finalmente el objeto de la actividad proyectiva. En este sentido, corresponde a los académicos, investigadores y profesionales del diseño incorporar los avances neurocientíficos en su práctica.[7]

En consideración como se esta moviendo el mundo desde el punto de vista social, un gran porcentaje de las disciplinas científicas están evolucionando en función de propuestas de mejora del ser humano, aquella disciplina que no brinde un mejor pasar a las personas, no serán cotizadas y es más, serán fuertemente cuestionadas.

El objetivo final de todo diseño es el usuario y la experiencia que este tenga con la propuesta está determinada por los procesos neuronales. Esta condición natural del ser humano que se desarrolla en el cerebro al procesar la información en todos sus ángulos, afecta al usuario positiva o negativamente, llegando por lo tanto a determinar que de alguna manera el diseño ha trabajado sobre la base de la Neurociencia. Ahora somos capaces como profesionales de dar mayor valor científico al diseño, porque tenemos como fundamentar los aportes de las investigaciones neurocientíficas,  las que podemos utilizar para que nuestros diseños sean mayormente efectivos.

Por lo tanto para poder llegar al tan ansiado diseño efectivo, tenemos que intentar identificar el nuevo campo de acción que se nos presenta, al menos el autor Miguel Herrera Batista (70) identifica tres:

  1. La aplicación de los conocimientos neurocientíficos que, desarrollados con otra finalidad, son potencialmente útiles para mejorar la práctica del diseño.
  2. La utilización de métodos o herramientas de investigación neurocientífica para el desarrollo y evaluación de productos de diseño, siempre anteponiendo el beneficio del usuario.
  3. El desarrollo de nuevos productos de diseño a partir de la aplicación innovadora de dispositivos desarrollados con fundamentos neurocientíficos. Tal es el caso, por ejemplo, de las interfaces cerebrales y otros dispositivos que permiten sustituir un sentido por otro (8), y que pueden ser utilizados en el diseño de productos para usuarios con alguna discapacidad.

 

Sin embargo, junto con lo anteriormente mencionado, se puede sumar  el diseño en otras disciplinas sociales aportando valor a los procesos y a sus resultados, producto de la buena utilización de los aportes de las neurociencias como lo puede ser en el campo de la educación respondiendo a las necesidades de las nuevas generaciones de los nativos digitales quienes aprenden  de manera más efectiva con la utilización de las tecnologías, situación compleja en el mundo de la educación ya que, las prácticas educativas en la mayoría de las escuelas aún siguen considerando una didáctica descontextualizada a la realidad de cómo se están desarrollando las nuevas generaciones. Por ejemplo, en el campo del Diseño de Vestuario, no sólo estamos hablando de la prenda en torno a la belleza, si bien es cierto es un atributo no menor en el proceso de diseño de una prenda, hay otras cualidades que se están valorando como la comodidad, la utilización de materiales ecológicos, que la prenda identifique al usuario con un estilo. En el mundo del Diseño Industrial, que el producto final tenga directa relación con el buen uso en función de un bienestar no tan sólo para el usuario, sino también para su entorno. El Diseño Gráfico como integrador de la comunicación global a través de la percepción visual, la tecnología y la valorización del ser humano social. Diseñar es pensar interdisciplinariamente.

Es posible que el lector asocie otros campos de desarrollo, es precisamente ese el objetivo que se persigue con este documento o esta tesis , pero lo que si podemos decir que el Neurodiseño se desarrolla a partir de lo que le entrega la Neurociencia y que se identifica como:

 

  1. La visión multidimensional y el carácter integrador en el estudio del sistema nervioso, propios de la neurociencia, pueden trasladarse al estudio del usuario del diseño.
  2. El mejor conocimiento de aspectos cognitivos fundamentales como la percepción, la sensación, la emoción, etc. lo que permitirá un diseño realmente ergonómico y a escala humana.
  3. Los métodos y herramientas propios de la neurociencia son potencialmente útiles para el diseño.[8]

 

Conclusiones

 

No cabe duda que la humanidad está experimentado grandes cambios, los objetivos del siglo XX no son los mismos que se esperan para este nuevo milenio, las ciencias se abren en función de un trabajo mayormente interdisciplinario, porque se han dado cuenta que las ciencias no pueden existir sin el hombre y este es un ser integrado y sistémico, así como el diseño no tiene relevancia, ni tampoco importancia si el usuario no se encuentra en esta disciplina representado como ya está ocurriendo en Europa y en latinoamerica, por lo tanto es indispensable y prioritario que el diseño tenga  la capacidad de volver a encauzar sus prácticas y llegar a ocupar el sitial que nos dejaron las escuelas como la Bauhaus o la Escuela Superior de Ulm quienes con profesionales visionarios, proyectaron al diseño con un objetivo fundamental: mejorar la calidad de vida de las personas.

Es posible que muchos puedan estar pensando que los primeros diseños no tenían exactamente esta premisa, pero si somos conscientes y analizamos la Historia de Diseño, podemos concluir que en conjunto con el desarrollo humano a través del tiempo, el diseño siempre ha estado presente. En consideración a la permanencia de esta disciplina en nuestros procesos de desarrollo humano, debemos hacer una reingeniería, reconociendo y presentando al Diseño como parte de las Ciencias Sociales y como tal debe desarrollarse y desarrollar profesionales que sean capaces de proyectarse en función del pensamiento científico e investigativo para el logro de alternativas de diseño que sean un aporte a la calidad de vida de las personas, hasta el momento una de los procedimientos que puede entregar dicha efectivida, se encuentra en las Neurociencias, que nos entrega caminos claros para lograr que el diseño sea trascendente dentro del contexto social, motivo por el cuál nos atrevemos a hablar de Neurodiseño.

Por supuesto que hay aún mucho camino que recorrer en torno a este tema, mucho que investigar y profundizar, pero este concepto científico llegó para quedarse en la retina de todo diseñador que cuente con un espíritu emprendedor sobre la base de la innovación.

 

Bibliografía

Buen, J. ( 2013), Diseño, comunicación y neurociencias, Ediciones Trea, S.L.

Corsi, M. (2004). Aproximaciones de las Neurociencias a la Conducta. México, D.F.: El Manual Moderno.

Escera, C. (2004). Aproximación histórica y conceptual a la Neurociencia Cognitiva, Universidad de Barcelona, 2004.

Garrido, C. (2017). Neurodiseño; Diseñando el producto científico para el desarrollo humano.Texto apoyo

Gazzaniga, M. (2010). ¿Qué nos hace humanos?: La explicación científica de nuestra singularidad como especie. Madrid, España: Paidós, Ibérica, S.A.

Giménez-Amaya, J. M.; Murillo, J. I. (2007). Mente y cerebro en la neurociencia contemporánea. Una aproximación a su estudio interdisciplinar. Scripta theoligica , 607-635.

Herrera, M. A., (2012). El neurodiseño como una nueva práctica hacia el diseño científico,

Korn Bruzzone, J. (2012). Lenguaje del Diseño Gráfico. Montevideo. Mar Dulce.

Peltra, R. (2004). Diseñar Hoy. Barcelona, España: Paidós Ibérica, S. A

Royo, J. (2004). Diseño Digital. Barcelona, España: Paidós Ibérica, S.A

Shakespear, R. (2003), Señal del diseño, Buenos Aires, Infinito.

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[1] Garrido, C. (2017)

[2] Royo, J. (2004). Diseño Digital. Barcelona, España: Paidós Ibérica, S.A

[3] Corsi, M. (2004). Aproximaciones de las Neurociencias a la Conducta. México, D.F.: El Manual Moderno.

[4] Gazzaniga, M. (2010). ¿Qué nos hace humanos?: La explicación científica de nuestra singularidad como especie. Madrid, España: Paidós, Ibérica, S.A

[5] Buen, J. ( 2013), Diseño, comunicación y neurociencias, Ediciones Trea, S.L.

[6] Shakespear, R (2003), señal del diseño, Buenos Aires, Infinito.

[7] Herrera Batista, M. Á., (2012). El neurodiseño como una nueva práctica hacia el diseño científico,

[8] Herrera Batista, M. Á., (2012). El neurodiseño como una nueva práctica hacia el diseño científico,

Enseñanza del Diseño en escuelas de negocios. Por Jose Korn Bruzzone / Diseñador Gráfico U. de Chile

DISEÑO EN ESCUELAS DE NEGOCIOS, esta afirmación que podría sonar  extraña y quizás fuera de lugar para algunos, es una muy buena propuesta para el currículum de las carreras de Administración y Negocio, no para que los ingenieros se trasforme en diseñadores, o hagan diseño, muy el contrario, es una oportunidad de parte del futuro ingeniero de conocer el lenguaje del diseño y que le será de gran utilidad, cuando asuma cargos  en la dirección empresarial y se enfrente a la toma de decisiones en materias de diseño y comunicación.

La propuesta de un nuevo producto o cambios en su imagen de marca, son solo algunos de los temas de diseño con los que  se puede ver enfrentado, el  conocimiento adicional a su formación le ayudará a comprender,- más allá del gusto y de la estética-, el porqué de una solución de diseño tanto en su forma como contenido de un determinado producto industrial o gráfico.

Terminar con esa vieja anécdota que han vivido numerosos diseñadores donde una decisión por el color de una marca o producto es pospuesta por el Gerente para ser consultada con su señora y resolver al día siguiente, tomando en cuenta una opinión no especializada, que aplica sólo sentido común y no criterios de comunicación y mercado.

Para los diseñadores es también un gran desafía, pues se toparán con profesionales mejor formados y con criterios de diseño al momento de decidir.

Para las escuelas de diseño, sobre todas para aquellas que aún no han orientados la formación más allá del diseño, (empresa y mercado) es un llamado de atención, ya que el conocimiento del lenguaje empresarial es también desconocido en sus primeras etapas por los diseñadores.

Pero este es un problema que no solo existe en Chile, la comunicación entre Diseñadores y Empresarios, siempre ha sido un problema de difícil solución, en el mundo entero. Tomar decisiones que implican fuertes inversiones, (el diseño es una inversión, no un costo) con un intangible, como es el diseño, que se proyecta al futuro y que promete mejorar las ventas y la rentabilidad de un determinado negocio, sin duda no es un juego, es una decisión compleja.

En el libro Re-imagina del autor norteamericano Tom Peters (2003) * hay un capítulo dedicado al tema dónde el autor hace una crítica a los curriculun de las Escuelas de Negocio de USA y a la ceguera de sus autoridades frente al tema, dice:

“No dirijas tu cólera ante el diseño sólo contra los diseñadores.

Otro objetivo importante: las empresas. Y…las escuelas de negocio.

El prestigioso Design Management Instituto dedicó el número del verano de 2002 de su revista a la relación entre el diseño y la formación empresarial.

Uno de los artículos trataba de una encuesta sobre “el diseño en las asignaturas obligatorias y en las optativas” en “los programas avanzados empresariales”.

El resultado es revelador, solo 1 de 15 escuelas consultadas contempla materias de diseño.

En Chile quien está a vanguardia de este importante nuevo enfoque es la universidad Adolfo Ibáñez quien está entregando formación de post graduación a sus ingenieros con temas tales como Gestión de Diseño en la Empresa, Teoría del Diseño, Elementos Básicos de Diseño, entre otras materias, sin duda una buena decisión, que sigue las recomendaciones de Tom Peters. Un ejemplo a seguir por otras universidades, que ayudará a mejorar la posición de Chile en un futuro de un país exportador de materias primas a un país exportador de manufacturas con alto valor agregado, donde el diseño juega un rol importante.

Interesante cambio, el Diseño dejó ya de ser hace tiempo una disciplina vinculada al arte, es y siempre ha sido una disciplina vinculada al mundo de los negocios, la cultura y recreación,

solo falta el trabajo en equipo de empresarios, ingenieros, diseñadores y educadores, cada una el lo suyo, pero con un lenguaje común de compresión y respeto mutuo.

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(1) Columna Opinión Revista CONTRASEÑA, Número 42, Página 13,2006, Santiago de Chile

(2) Tom Peters, es el pensador más influyente sobre temas empresariales de nuestro tiempo y ha sido proclamado el gurú de los gurús del management.

 http://www.terremoto.net/x/archivos/000031.html

Rafaela C. – “Un truco para aprender jugando”

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